NVIDIA infla sus GPU un 70% y las SUPER siguen sin llegar
04/11/2026 22:45 | 130 visitas
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La RTX 5090 ya cuesta más que un coche de segunda mano
Vamos a empezar por el dato que más duele. La RTX 5090, la tarjeta gráfica más potente de NVIDIA para jugar, se está vendiendo de media a nada menos que 4.880 euros en las tiendas que tienen stock.
Para que nos entendamos: su precio de salida recomendado, el famoso MSRP (las siglas en inglés de "precio de venta recomendado por el fabricante"), era bastante más bajo. Estamos hablando de que ahora mismo se paga casi 3.000 euros más de lo que debería, un sobreprecio del 144%. Y ojo, porque hace solo seis meses esa misma tarjeta costaba 900 euros menos.
No es un caso aislado, ni mucho menos.
NVIDIA un 70%, AMD un 28% e Intel un 21%
Si miramos el mercado entero, el panorama es bastante desolador. El precio medio de las gráficas de NVIDIA en stock está un 70% por encima del oficial. AMD se queda en un 28% y Intel en un 21%, así que la cosa no está igual de mal en todos los lados.
Y hay un detalle que me parece clave: cuanto más VRAM lleva la tarjeta, más se ha inflado el precio. La VRAM es la memoria de vídeo, esa que determina cuánta textura y cuántos modelos puede mover tu gráfica sin ahogarse. Pues bien, las tarjetas con 16 GB o más han pasado de un sobreprecio medio del 44% al 67%. Las de 12 GB o menos han subido del 23% al 34%. Menos mal que al menos la RX 9060 XT de 8 GB se ha librado de la quema y ha bajado.
El problema real está en los módulos de memoria
Aquí llega la parte que explica todo. NVIDIA y AMD no solo fabrican el chip gráfico: también compran la memoria y se la empaquetan junta a sus socios ensambladores, los llamados AIB (ASUS, MSI, Gigabyte y compañía). Eso les da un control absoluto sobre el precio final que esos socios pueden poner.
Según los datos que se manejan, NVIDIA ha subido el precio de la GDDR6 y de la GDDR7 que les pasa a esos ensambladores. La GDDR7 es el tipo de memoria más moderno que llevan las gráficas actuales: más rápida y, por desgracia, mucho más cara. Un módulo de 3 GB de GDDR7 se está pagando entre 60 y 70 euros, mientras que el de 2 GB se queda en unos 20 euros.
Traducido: cada gigabyte de memoria de alta densidad sale a unos 20 euros en el módulo grande y a 10 euros en el pequeño. Y eso es solo el coste del componente, sin contar el resto de la tarjeta ni el margen que se lleva cada eslabón de la cadena.
Las RTX 50 SUPER están en un cajón
La historia de las RTX 50 SUPER es casi de comedia. Primero se dijo que llegarían antes de 2026. Luego que no, que para el CES 2026 nada. Después que entre finales del primer trimestre y principios del segundo. Más tarde que al tercer trimestre, luego un simple "se retrasa", después "vuelve a la senda" y ahora se apunta a un lanzamiento a principios de 2027.
Lo más llamativo es que, al parecer, algún ensamblador ya tiene las tarjetas en sus almacenes. Pero el lanzamiento está en pausa por el precio de los módulos de 3 GB de GDDR7, precisamente los que usarían estas SUPER. El propio presidente de MSI comentó que las ventas de producto de consumo caerán entre un 10% y un 20% este año, pero que la factura media por unidad subirá. O sea, menos gente comprando y a precios más altos.
¿En qué te afecta esto?
Pues en lo de siempre, pero más acusado: si estás pensando en montarte un PC o actualizar la gráfica, vas a pagar bastante más por lo mismo. El sobrecoste no viene de un impuesto raro ni de una crisis logística puntual, viene de la escasez de memoria que ha provocado el boom de la inteligencia artificial.
Si tienes una tarjeta con 16 GB o más, cuidala como oro en paño, porque ahora mismo es un bien preciado. Y si puedes esperar, mi consejo es que esperes. Comprar con estos sobreprecios es financiar un mercado que no tiene pinta de corregirse solo.
Mi opinión
Lo que me molesta de todo esto no es que suban los precios, al fin y al cabo es ley de oferta y demanda. Lo que me molesta es que NVIDIA se esconda detrás de sus socios ensambladores y haga como si el tema no fuera con ellos. Ellos controlan el chip, controlan la memoria y controlan a quién se la venden y a cuánto. Nadie más tiene esa sarten por el mango.
Y mientras tanto, el jugador de a pie mirando la estantería con cara de no entender nada. Un sector que lleva décadas presumiendo de hacer accesible la tecnología puntera se está poniendo, poco a poco, fuera del alcance de mucha gente. Y eso, a la larga, nos pasa factura a todos. Asi que nada, a seguir esperando a que escampe