Gigabyte Z890I Aorus Ultra: ¿Merece la pena gastarse 300 euros?

06/11/2026 20:45 | 179 visitas
Gigabyte Z890I Aorus Ultra: ¿Merece la pena gastarse 300 euros?

Si estás pensando en montar un equipo pequeño pero potente con un procesador Intel, la Gigabyte Z890I Aorus Ultra es una de las opciones más llamativas. Se trata de una placa base en formato Mini-ITX (es decir, de 17x17 cm, ideal para cajas compactas) que pertenece a la gama alta de Gigabyte para el socket actual de Intel. Eso sí, su precio se mantiene firme en los 300 euros y no parece que vaya a bajar. La pregunta es clara: ¿realmente ofrece algo que justifique ese desembolso frente a otras alternativas?

Especificaciones que marcan la diferencia

Para empezar, esta placa es compatible con los procesadores Intel Core Ultra Series 2 (conocidos como Arrow Lake). Incorpora el chipset Z890, que es el tope de gama para este socket, lo que se traduce en más líneas PCIe y mejores posibilidades de overclocking. La alimentación es robusta: tiene una fase de 8 fases para la CPU, lo cual es bastante serio para un formato tan pequeño.

En cuanto a la memoria, cuenta con dos ranuras DIMM que soportan hasta 128 GB de DDR5 y velocidades de hasta DDR5-9200 (OC). Ojo, que hablamos de memoria overclockeada, así que necesitarás módulos de calidad si quieres exprimirla. El almacenamiento también está bien surtido: un slot M.2 PCIe Gen 5 x4, otro M.2 PCIe Gen 4 x4 y dos puertos SATA. Suficiente para la mayoría.

La conectividad es otro punto fuerte. Incluye Wi-Fi 7 (el estándar inalámbrico más reciente) y Ethernet de 2.5 Gbps. En los puertos traseros encontramos un Thunderbolt 4 de 40 Gbps (tipo C), varios USB 3.2 Gen 2 y Gen 1, salida de audio óptica y conectores para antena Wi-Fi. Eso sí, el códec de audio es un Realtek ALC897, que es bastante básico para una placa de este precio. Un detalle a tener en cuenta si eres exigente con el sonido.

También hay características exclusivas de Gigabyte como Wi-Fi EZ-Plug (para conectar la antena fácilmente), EZ-Latch Plus (para el M.2) y EZ-Latch Click (para la tarjeta gráfica). Son pequeñas ayudas que agradecen mucho a la hora de montar el equipo, sobre todo en espacios reducidos.

¿En qué te afecta esto?

Aqui lo que importa es el precio. Si estás buscando una placa Mini-ITX para Intel y quieres todas las funciones de gama alta (Thunderbolt 4, Wi-Fi 7, PCIe Gen 5), esta Gigabyte es una opción muy completa. Pero claro, 300 euros es mucho dinero. Si no necesitas esas conexiones tan avanzadas, quizás te convenga mirar una placa con chipset B860, que también es para Intel y suele ser más económica. Tambien hay que fijarse en el audio: si eres de los que usan auriculares buenos o altavoces dedicados, el ALC897 se queda corto. En resumen: si tu prioridad es el tamaño reducido y no quieres renunciar a nada, esta placa te lo da. Si buscas ahorrar, hay alternativas.

Mi opinión personal

A mí me parece una placa muy lograda para lo que es. En tan poco espacio han metido conectividad de primera y una alimentación sólida. Sin embargo, el precio me echa para atrás. Entiendo que es gama alta y que la competencia (ASRock, ASUS, MSI) también está en precios similares o incluso más altos, pero 300 euros por una placa base Mini-ITX es un desembolso importante. Además, el audio básico desentona en un producto tan caro. Si tienes claro que necesitas Thunderbolt 4 y Wi-Fi 7, adelante. Pero si no es el caso, creo que una B860 te dará un rendimiento muy parecido por menos dinero. Eso sí, si el dinero no es problema y quieres lo mejor en formato pequeño para Intel, esta Gigabyte es una seria candidata.

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