Threadripper 9980X: 64 núcleos Zen 5 y un recibo de luz que asusta
AMD ha movido ficha en el segmento de estaciones de trabajo y lo ha hecho sin mucho ruido. En pleno Computex 2025 la firma presentó los nuevos Threadripper 9000 y ahora llegan las primeras reviews serias de dos bestias pardas: el Threadripper 9970X con 32 núcleos y el Threadripper 9980X con 64 núcleos. Los dos sobre arquitectura Zen 5.
La noticia de fondo es doble. Por un lado, AMD vuelve a apretar en potencia bruta. Por otro, lo hace conservando la plataforma anterior, algo que no todo el mundo esperaba.
Mismo socket, misma refrigeración
Si tienes una placa base para Threadripper 7000, respira tranquilo. Los nuevos modelos usan el mismo socket y los mismos puntos de anclaje para el disipador. Es decir, que el salto de generación no te obliga a cambiar de placa ni de refrigeración, salvo que te apetezca.
Esto, en un mercado donde cada dos años te cambian el zócalo por la cara, es una buena noticia. No es gratis, ojo: la plataforma sTR5 sigue siendo carísima, pero al menos no te obliga a empezar de cero.
¿Qué cambia de verdad?
A primera vista los nuevos procesadores son un calco de los Threadripper 7000 con Zen 4. Y en parte es cierto. Los cambios reales se resumen en tres cosas: soporte para memoria DDR5 a velocidades algo más altas, una mejora esperada de IPC (instrucciones por ciclo, o lo que es lo mismo, cuánto trabajo hace el procesador en cada ciclo de reloj) y un poco más de eficiencia por núcleo.
No hay revolución, pero tampoco hacía falta. Hablamos de una gama que ya de por sí va sobrada para renderizado, compilación o edición de vídeo pesado. También se ha comentado en los análisis el tema de las placas con Gigabyte y el posible papel de la 3D V-Cache, que en esta gama, de momento, es más rumor que realidad.
Rendimiento: donde de verdad se nota
Las pruebas filtradas cubren un abanico amplio: Cinebench R23 en mono y multinúcleo, renderizado con Blender, conversión con Handbrake en h264 y h265, compresión y descompresión con 7-Zip, ancho de banda de memoria con AIDA 64 y una pasada por Adobe Premiere.
En todas ellas el patrón se repite. El 9980X arrasa en tareas multihilo, mientras que el 9970X se queda cerca con la mitad de núcleos y un consumo bastante más contenido. En juegos también hay pruebas, y aquí llega la sorpresa: rinden bien, pero nadie se compra un Threadripper para jugar.
La potencia tiene un precio
Y no hablo solo del precio del procesador. Hablo del recibo de la luz. Estos bichos, con 64 núcleos a pleno rendimiento, se meriendan varios cientos de vatios sin pestañear. Si vas a montar una estación de trabajo, más te vale tener una fuente decente y una caja bien ventilada, que se calientan de lo lindo.
El 9970X, con 32 núcleos, es la opción sensata para quien necesita potencia sin vivir pegado al contador. El 9980X es para quien tiene curro de verdad y no le importa pagar la factura a final de mes.
¿En qué te afecta esto?
Si eres usuario doméstico, poco o nada. Un Ryzen 9 normal te va a dar más alegrías por mucho menos dinero. Esto va dirigido a otro público muy concreto.
Si te ganas la vida con renderizado, edición en 8K, virtualización o simulaciones pesadas, la cosa cambia. La llegada de los Threadripper 9000 mantiene la plataforma viva y, sobre todo, ofrece una vía de actualización a quien venía de generaciones antiguas. A largo plazo, eso siempre acaba notándose en el bolsillo de los profesionales.
Mi opinión
A mí estos lanzamientos me dejan un sabor agridulce. Por un lado me flipa que AMD siga apostando por el segmento HEDT cuando Intel parece ir un poco a la deriva. Por otro, la sensación de continuismo es real: mismo socket, mismos disipadores y un aumento de rendimiento que, sobre el papel, no parece enorme.
Ahora bien, quien tenga un Threadripper de generaciones anteriores y esté pensando en actualizar lo va a notar, y mucho. El salto acumulado es facil de justificar si tu tiempo vale dinero.
Conclusión
Los Threadripper 9970X y 9980X no son para todos. Son herramientas de trabajo caras, con consumo alto y una plataforma que no perdona errores. Pero cumplen: máxima potencia multinúcleo, compatibilidad con placas anteriores y una arquitectura Zen 5 con margen de mejora.
Si estabas esperando el momento para dar el salto, ahora es una opción razonable. Si no, sigue a lo tuyo, que tu cartera te lo agradecerá.