Glorious resucita el Model O Classic: el ratón honeycomb que lo cambió todo
El regreso que todos esperábamos
¿Recuerdas cuando los ratones gaming pesaban como ladrillos? Glorious ha decidido hacernos un regalazo reviviendo el Model O Classic, ese diseño con caparazón perforado tipo panal de abeja que puso de moda los periféricos ultraligeros hace años. Es como volver a casa después de tanto tiempo.
Lo primero que me flipa es esa estética honeycomb. Antes era clave para aligerar el ratón, pero ahora es puro estilo. Sigue con las tiras de RGB que tanto molaban en sus inicios, y mantiene esa forma ergonómica que se te pega al músculo memoria si jugaste con el original.
Especificaciones que no fallan
En cuanto a potencia, monta el sensor óptico Glorious 19K, que en realidad es un PixArt PAW 3370 reetiquetado. ¿Qué significa eso? Hasta 19.000 DPI (puntos por pulgada, o sea, sensibilidad máxima para movimientos precisos), 400 IPS (pulgadas por segundo de seguimiento, para no perder el puntero en partidas rápidas) y un polling rate de 1.000 Hz (reporta tu posición mil veces por segundo).
Pesa 69 g, que en su día era una revolución, pero hoy hay bichos de 45-55 g con carcasa sólida. Aun así, para la mayoría de jugadores, esto sobra. Se configura todo con el software Glorious Core, para luces, macros y ajustes del sensor.
Precio y competencia
La versión inalámbrica sale por 89,99 €, un precio medio que lo pone en la pelea con rivales más modernos de Razer o Logitech, que van a 4.000-8.000 Hz y sensores de 30K+. Pero ojo, no pretende ser flagship; es para quienes quieren lo clásico sin complicaciones.
¿Cómo te afecta esto a ti?
Si eres de los que se acostumbró al original y no quieres reaprender con formas raras o pesos pluma extremos, este es tu ratón. Te da fiabilidad sin gastar una fortuna, y ese honeycomb evita sudor en sesiones largas. Para novatos, es una entrada barata al mundo ligero sin specs exagerados que no usas.
Mi opinión personal
En un mercado obsesionado con ir a tope, Glorious hace bien en no arreglar lo que no esta roto. Me encanta esta vuelta a las raíces; ojalá más marcas mirasen atrás. Si buscas algo familiar y efectivo, pillatelo sin dudar. ¡Yo ya estoy tentado!